CRECIMIENTO ESPIRITUAL.
No hay mayor crecimiento espiritual por más templos que hayas visitado o más veces que visitaras la India o países orientales.
No hay crecimiento espiritual porque perfeccionaras asanas o porque ya sea profesor de yoga y hagas practica todos los días.
No hay crecimiento espiritual porque tengas la maestría de Reiki, o terminases innumerables cursos, libros o fueses a incontables retiros.
El crecimiento espiritual tiene una forma más simple de hacerse visible. Un indicador real y mundano.
Dado que la vida es relaciones La vida es el espíritu manifestándose, y si la vida es relaciones y a su vez espíritu, las relaciones son espirituales. Y nos pasamos la vida entera relacionándonos los unos con los otros, con nosotros mismos…
Cuando lo hacemos desde el ego, la soberbia o la superioridad no hay crecimiento espiritual. Al igual que tampoco lo hay cuando juzgamos a otros porque no realizan ciertas prácticas espirituales, porque no asumen nuestra verdad o simplemente no están a nuestro «nivel».
Si vamos mejorando estas, si a mamá la miramos con ojos de compasión y entendemos sus preocupaciones y que todavía nos trae como a una niña.
Si podemos ver la herida de nuestra pareja, entenderla y abrazarla sin entrar en conflicto.
Si podemos ser más tolerantes con nosotros mismos, menos autoexigentes más amorosos.
Si nos relacionamos con la naturaleza y los seres vivos con mayor respeto. Y cambiamos nuestra relación con la vida, entonces habremos crecido espiritualmente. Si hay mejora en las relaciones.