Orígenes (una ciencia milenaria)

Ayurveda significa en sánscrito ciencia de la vida y nació en la India hace más de 5.000 años. Como su nombre bien indica, el masaje ayurvédico proviene del Ayurveda, medicina tradicional india cuyo principal objetivo es lograr el equilibrio entre el cuerpo, la mente y el espíritu por lo que para tratar a uno de ellos también trata a los otros dos. El yoga, la meditación o la fitoterapia se encuentra entre las numerosas técnicas en las que se basa esta antigua medicina que aún hoy en día se practica y está reconocida por la organización mundial de la salud.

El Ayurveda observa al ser en su totalidad puesto que considera que el cuerpo y el espíritu están ligados. Según esta medicina, el cuerpo está atravesado por un “soplo vital” llamado prana. Cuando este flujo energético se perturba, principalmente debido al estrés, al alejamiento del orden natural o a una mala higiene de vida, el organismo sufre numerosas disfunciones.

El Ayurveda busca un tratamiento específico para cada individuo por lo que divide a los seres humanos en tres tipos según sean sus características:

  • Personas Vatta, que son de constitución delgada, de piel seca y con poca tolerancia al frío. Creativos, no siempre duermen bien y tienden al nerviosismo.
  • Personas Pitta, de estructura mediana y buen apetito, tienden a la calvicie. Suelen ser muy inteligentes pero también fácilmente irritables.
  • Personas Kapha, que tienden al sobrepeso y a tener la piel grasa. No se enfadan con facilidad, duermen muy bien, son metódicos y tranquilos.

El Masaje Ayurveda es el corazón del sistema terapéutico Ayurveda, ya que ninguno de sus tratamientos se contemplan sin su aplicación. Ayudándose de presiones y otros movimientos sobre algunas partes del cuerpo llamados puntos Marmas, los masajes buscan el restablecimiento de la circulación del soplo vital.

 

 


El Masaje Ayurveda

El masaje tiene una larga historia en la India como parte vital de la medicina ayurvédica. Es el único sistema de masaje que aplica hierbas y aceites según la teoría de los cinco elementos y los tres doshas (constituciones o biotipos psico-físicos), para equilibrar los elementos internos del cuerpo. La mayoría de los sistemas de masaje normalmente se concentran en las distintas partes del cuerpo una por una.

El masaje ayurvédico conecta un lugar físico con otro con movimientos rápidos profundos y vigorosos, que estimulan a la vez energías dormidas y ayuda a abrir las capas más profundas de la mente. A través de éste masaje, muchos pacientes se han recuperado de condiciones tan difíciles como la artritis, la ciática, dolores de cabeza, desarreglos digestivos, trastornos de ansiedad, varios problemas de la columna y un sinfín de disfunciones.

Hoy en día, el masaje ayurvédico se da en la India y en todo el mundo para tratar la enfermedad como medida preventiva, y para despertar las energías latentes de la mente.

El masaje ayurvédico tiene cuatro objetivos específicos:

  • Aumentar la circulación.
  • Estimular y fortalecer el sistema linfático.
  • Equilibrar la fuerza vital.
  • Aumentar la capacidad respiratoria.

El masaje está directamente involucrado con el sistema linfático que drena el exceso de líquido y toxinas de la circulación sanguínea, y facilita así el trabajo del corazón. También proporciona una línea directa de defensa en el cuerpo, estimulando la producción de anticuerpos. Además, liberando toda la tensión muscular y los bloqueos energéticos, logramos calmar el sistema nervioso y llegar a un estado mental de relajación profunda. El objetivo principal del tratamiento ayurvédico es equilibrar los tres doshas o humores biológicos de Vata, Pitta y Kapha, cuyo desequilibrios causan la enfermedad. Los aceites y hierbas ayudan a empujar los doshas junto con el ama materia tóxica no digerida de los tejidos conjuntivos más profundos al tracto gastrointestinal, donde pueden ser eliminados.

El aceite más usado para todas las constituciones es el aceite de sésamo virgen biológico, que mejora la textura de la piel y la vitalidad, aunque también se emplean aceites de coco, mostaza,

almendra y girasol. El sésamo contiene muchos nutrientes, incluidos el hierro, el calcio, el fósforo y otros minerales importantes para nuestro organismo. Contiene una enzima especial que nutre muy bien el cerebro, es la razón por la cual se aplica en la cabeza y el pelo (por sus propiedades calmantes y fortalecedoras, se dan masajes de sésamo a bebés desde su nacimiento, hasta los tres años para ayudar al crecimiento y desarrollo correctos). El sésamo quita el dolor muscular, la rigidez y es especialmente bueno para la artritis. También es de gran utilidad para los desarreglos nerviosos.

Se recomienda éste masaje de forma regular para el mantenimiento de la salud. Lo mejor es realizarlos dos veces durante 6 semanas y luego una vez a la semana para mantener la energía en un nivel óptimo durante 6 meses. Para la fase de mantenimiento se recomienda, mínimo una vez cada quince días (esto es orientativo). El masaje regular prepara el cuerpo y la mente para una apertura más profunda e impide la formación de patrones de retención. El masaje frecuente permite que los aceites y las hierbas penetren en la piel, provocando cambios permanentes. En la India, se da el masaje ayurvédico diariamente durante semanas para tratar ciertas enfermedades. Por eso aunque es una experiencia relajante, usada como masaje de bienestar, no podemos olvidar su objetivo, procedencia e increíbles posibilidades terapéuticas.

 

Masaje Healing Feeling Ayurveda (Método de Matuk Guayuba)

El método sencillo y eficaz Healing Feeling Ayurveda, proviene de la evolución y la fusión de dos técnicas ancestrales reconocidas: el Tacto Consciente y la técnica Yóguica Ayurveda de la Dtra. Kosum Modak, inspirada en asanas y estiramientos de yoga… lo que genera efectos sinérgicos muy profundos tanto para el que lo da, como para el que lo recibe.
Se trata pues de un masaje de tejido profundo y cuerpo entero, combinado con estiramientos para desbloquear, purificar y re-equilibrar el cuerpo, la mente y las emociones, alineándolos con el espíritu.