La naturaleza de la mente es comparar. Funciona así, lo hace constantemente.

Y esto nos genera constantemente mucho sufrimiento, porque para empezar nos aleja de la aceptación, de disfrutar de todo lo que es, de todo lo que hay. Pues en esa comparación lo que hubo o lo que tiene el otro es la meta a seguir, es donde reside la felicidad y el logro.

Hacia fuera nos compara con otras personas, este es más delgado que yo, ella tiene ese coche, el trabaja solo 5 horas al día, etc…

A nivel interno compara nuestro presente continuamente con nuestro pasado intentando repetir experiencias, siendo estas por naturaleza únicas e irrepetibles. Aún así caemos en el patrón de buscar repetición.

Tanto la comparación sea externa o interna lo que acaba produciendo es lo mismo… estados estresantes y por ende sufrimiento.

Y es imposible cambiar la naturaleza de la mente, sería como intentar que un tigre se transformarse en un gato.

Pero podemos Ver, y darnos cuenta de como funciona y como nos maneja y manipula. Para no entrar en su juego…mientras que en última instancia conseguimos desidentificarnos de ella. Huir de la comparación o por lo menos darnos cuenta cuando estamos en ella, para sigilosamente, y de forma sutil intentar ir hacia lo que es y desde ahí buscar la aceptación.